lunes, 26 de noviembre de 2007

Henchida como un pavo




En realidad yo venía aquí a escribir un post breve sobre la torpeza informática de la generación del 67, cuando me encontré (con su permiso) mirando las carpetas de fotos de mi hija adolescente. Subo aquí unas pocas seleccionadas de entre los cientos que tiene.
Los archivos de fotografía de cada cual, reflejan bien la edad del coleccionista, los gustos, las inquietudes y la época en que uno vive.
Como el título anuncia me siento orgullosa como un pavo real.

3 comentarios:

El opositor dijo...

Efectivamente, lo veo desajustado. Supongo que se debe al tamaño de la foto de tu cabecera, que es demasiado grande (1188 pixeles, el mío es de 760...). Pero vamos, no es una cosa que me moleste a la hora de visitar tu blog. Aunque a ti pues supongo que sí, jeje.

No sabía que tenías una hija, y menos adolescente. ¡La verdad es que están geniales!. Por cierto, en un primer momento creía que decías que esas fotos las había hecho ella... y ya venía yo totalmente deprimido, a escribirte que dejaba mi afición a la fotografía ante la generación que se avecinaba.

Marcelo Escobal dijo...

Ey! Soy del 67 (a mucha honra) y no me siento torpe (aunque tengo que admitir que muchos de mis coetáneos sí.
Tampoco sabía que tenías una hija adolescente (la mía tiene 9 y está casi ahí). Las fotos seleccionadas me parecen un "de tal palo tal astilla".
Cumplimos con nuestra función de bisagra, los hijos de la generación del 68 si le pasamos algo del espíritu a la que se viene.
Como decimos acá: "Aguante!!!!"

Maite Ayuso dijo...

Una siempre tiene que estar orgullosa de sus hijos, como tú de la tuya y yo de la mía. Son sangre de nuestra sangre y como tal, siempre vemos sus virtudes y nunca sus defectos. Y aunque así fuera, jamás los consideraremos tales, sino debilidades.

Debes ser una buena madre.